UAI | Mucho más que reciclar
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UAI Daniel Fernandez

Mucho más que reciclar

15 de enero de 2017 | Escrito por Daniel Fernández K.

Ya no se trata de reciclar desechos, sino de internalizar en el proceso productivo, la distribución y el consumo, la responsabilidad por la totalidad de las consecuencias ambientales y el óptimo  aprovechamiento de los recursos.”

daniel-fernandezLa actividad de reciclaje de productos y desechos lleva varias décadas en el mundo, aunque en nuestro país el material reciclado anual recién supera la tasa del 10% (las tasas de países OCDE superan el 50%). La Ley de Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor, cuyo objetivo –entre otros- es llegar a tasas de reciclaje de 30% en los próximos años, comenzará a regir en 2017, dando un impulso a la actividad al establecer el concepto de “responsabilidad extendida del productor”. Es decir, se reemplaza la cadena lineal clásica de productor – distribuidor – consumidor – desecho, en la cual no hay una responsabilidad clara de cada eslabón por los efectos ambientales que cada uno genera, por una responsabilidad integral (circular) del productor por el procesamiento, la distribución y la disposición final del producto (y de sus envases) una vez abandonado o consumido.  Es decir, ya no se trata de reciclar desechos (solamente), sino de internalizar en el proceso productivo, la distribución y el consumo, la responsabilidad por la totalidad de sus consecuencias ambientales y el óptimo aprovechamiento de los recursos.

 

Sin duda que esta ley dará un impulso significativo a la industria del reciclaje y generará mayor conciencia entre los consumidores sobre los efectos de sus decisiones y prácticas de consumo de productos. Pero más allá de ello, llevará a los productores a hacer parte de sus procesos a las actuales empresas recicladoras, ya no sólo aguas abajo del consumo, sino como parte del diseño integral del proceso. A su vez, las empresas recicladoras tendrán una gran oportunidad de participar en el proceso completo, y no sólo al final, aportando su know how acerca de los sistemas, costos y efectos concretos de su labor de reciclaje. Más que una relación de proveedores de desechos y procesadores aguas abajo del productor, ambos, productores y recicladores, podrán ser socios en el ciclo completo, imponiendo a ambos desafíos de adaptación y cambio que requerirán nuevas capacidades expertas y prácticas de colaboración.

 

Durante la etapa evolutiva de la revolución industrial (la sociedad de consumo) no nos hacíamos cargo de  las externalidades ambientales de la producción y el consumo ni del desperdicio de los recursos; ahora, en la sociedad del conocimiento, adquirimos mayor conciencia ambiental: la economía colaborativa, apalancada en la tecnología y los modelos mentales de colaboración, genera un menor consumo de recursos para prestar los mismos (o superiores) bienes y servicios.

En la sociedad emergente de la conciencia integral generaremos procesos productivos concebidos como ciclo completo, en los cuales no se utilizan más recursos que los estrictamente necesarios ni se desperdician los recursos excedentes, regenerándose y dando lugar a la nueva concepción de la economía circular.

Daniel Fernandez | Consultor Senior Asociado | UAI · CORPORATE, Universidad Adolfo Ibáñez.

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