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Elecciones de Fondos Mutuos ¿cómo andamos por casa?

11 de diciembre de 2017 | Escrito por UAI CORP

Los consumidores adquieren productos pues las características de los bienes y servicios que obtienen a cambio del precio incrementa su utilidad esperada. Así bajo el paradigma económico tradicional y en mercados financiero libres de fricciones, los consumidores de productos financieros deberían realizar elecciones racionales basadas en el precio a pagar y en la diferenciación de los servicios ofrecidos.

Un ejemplo de lo anterior, es el trabajo de Khorana & Servaes (2012), quienes analizando la competencia y el comportamiento de los consumidores de fondos mutuos en EEUU para el período 1976-2009, evidencian que los fondos compiten a través de estrategias de precios (costos de administración o comisiones) y de diferenciación de productos. Específicamente, encuentran que los inversores prestan atención a las comisiones cobradas por las instituciones financieras en sus elecciones de fondos mutuos, y que la demanda por nuevos fondos mutuos, crece cuando las características de un nuevo fondo lo diferencian de la oferta de fondos existente en el mercado. De acuerdo a los autores, esto ocurre pues los consumidores de fondos mutuos son bastante sofisticados y prestan mucha atención a los activos que conforman los fondos que se ofrecen en el mercado.

Lo anterior es relevante, ya que este comportamiento sugiere racionalidad en el proceder de los consumidores de fondos mutuos. Sin embargo, también existe evidencia contraria, que señala que los inversores personas naturales poseen escasa habilidad de selección de fondos mutuos (Elton & Gruber, 2013). Elton, Gruber & Busse (2004) ponen en duda el supuesto de racionalidad de los inversores de fondos mutuos en EEUU. Hallan que la elección de fondos índices, basada en la elección de fondos con bajas comisiones, obtiene retornos superiores a los fondos índices escogidos por los inversionistas. Es decir, contrario a lo esperado bajo el supuesto de racionalidad, los consumidores compran fondos caros -que poseen altos costos de administración- y de bajo desempeño, comparados con fondos de bajo costo que obtienen un retorno superior. Este es un ejemplo, que muestra un claro comportamiento irracional de los inversores. Los fondos índices al ser fondos pasivos, son vehículos de inversión extremadamente simples; su riesgo y retorno esperado están íntimamente ligados a un benchmark, por lo tanto, su elección es sencilla y directa: se debe escoger el fondo de menor precio o costo de administración.

Una explicación a este comportamiento dual -racional en algunos casos e irracional en otros- de los inversionistas de fondos mutuos, se basa en la existencia conjunta de consumidores informados (racionales) y desinformados (irracionales) junto con la existencia de arbitraje limitado en el mercado de fondos mutuos (Elton & Gruber, 2013). Como resultado, y contrario a la mirada económica tradicional, estos factores permitirían que en un mismo mercado, existan y prosperen en forma paralela fondos de bajo desempeño y altos costos en conjunto con fondos de alto desempeño y bajos costos. La teoría económica nos enseña que en un mercado informado y sin asimetrías de información, los consumidores (inversores) escogerían bienes y servicios que maximicen su beneficio; lamentablemente, la evidencia anterior, nos indica que esto no siempre ocurre.

La literatura de finanzas conductuales, plantea que este comportamiento en la industria de fondos mutuos es demostración que las decisiones financieras generan a las personas naturales un gran desafío, especialmente cuando enfrentan una gran cantidad de datos, existen diferentes grados de transparencia en el mercado, poseen escasas capacidades analíticas, y finalmente poseen racionalidad limitada. Por ejemplo, las personas compran fondos con altos costos y comisiones, incluso cuando ya poseen fondos índices (Barber, Odean & Zheng, 2005; Elton et al., 2004); escogen fondos persiguiendo retornos pasados, por lo que inevitablemente terminan invirtiendo cuando el mercado está caro y desinvirtiendo cuando está barato (Sirri & Tufano, 1998; Sapp & Tiwari, 2004).

De acuerdo a la literatura los factores detrás de este comportamiento equivocado son: (1) falta de educación financiera y capacidades cognitivas; (2) costos de búsqueda; (3) marketing, y (4) sesgos y creencias conductuales (Campbell, Jackson, Madrian & Tufano, 2011; Elton et al., 2004; Choi, Laibson & Madrian, 2010). Si bien todos estos elementos son relevantes, la falta de educación financiera y los sesgos conductuales son tremendamente importantes para explicar el mal desempeño que obtienen las personas naturales en materia de inversiones.

En relación con la educación financiera, Marshall (2014) plantea que en Chile, los desafíos actuales se enfocan en la necesidad de (1) avanzar en su entendimiento pues aún a nivel mundial y local, se sabe poco sobre qué funciona y qué no funciona bien en materia de educación financiera; (2) reducir la brecha de conocimientos financieros entre proveedores de servicios financieros y consumidores, así como también, aumentar la transparencia y la competencia en la industria; (3) avanzar en el diagnóstico del nivel de educación financiera en nuestro país, pues la evidencia es parcial y no permite un diagnóstico completo; y (4) mejorar los niveles de educación financiera de la población, ya que de acuerdo a cifras del BCCH comparado con países en desarrollo, Chile posee un nivel similar, sin embargo relativo a la OCDE es bajo.

Finalmente, reflexionando en torno a las necesidades de educación financiera futuras y la demanda por fondos mutuos en el tiempo, el desafío no es menor. Lavin & Magner (2014) indican que en Chile la penetración de los fondos mutuos en 2012 alcanzaba al 15% del PIB mientras que en países desarrollados como Australia, Francia, Reino Unido, Japón, España y Estados Unidos, era de 50%. Es decir, las perspectivas de expansión de esta industria son auspiciosas y crecientes, al igual que las necesidades de educación financiera de las personas.

 


 

Bibliografía

Barber, B. M., Odean, T., & Zheng, L. (2005). Out of Sight , Out of Mind : The Effects of Expenses on Mutual Fund Flows. Journal of Business, 78(6), 2095–2119. http://doi.org/10.1086/497042

Campbell, J. Y., Jackson, H. E., Madrian, B. C., & Tufano, P. (2011). Consumer Financial Protection. Journal of Economic Perspectives—Volume, 25(1—Winter), 91–114. http://doi.org/10.1257/jep.25.1.91

Choi, J. J., Laibson, D., & Madrian, B. C. (2010). Why does the law of one price fail? An experiment on index mutual funds. Review of Financial Studies, 23(4), 1405–1432. http://doi.org/10.1093/rfs/hhp097

Elton, E. J., & Gruber, M. J. (2013). Mutual Funds. Handbook of the Economics of Finance, 2(PB), 1011–1061. http://doi.org/10.1016/B978-0-44-459406-8.00015-9

Elton, E. J., Gruber, M. J., & Busse, J. A. (2004). Are Investors Rational? Choices among Index Funds. Journal of Finance, 59(1), 261–288. http://doi.org/10.1111/j.1540-6261.2004.00633.x

Khorana, A., & Servaes, H. (2012). What drives market share in the mutual fund industry? Review of Finance, 16(1), 81–113. http://doi.org/10.1093/rof/rfr027

Lavin, J. F., & Magner, N. S. (2014). Reversing the Question: On What Does the Turnover of Mutual Funds Depend? Evidence from Equity Mutual Funds in Chile. Emerging Markets Finance & Trade, 50(5), 110–129. http://doi.org/10.2753/REE1540-496X5005S507

Sirri, E. R., & Tufano, P. (1998). Costly Search and Mutual Fund Flows. The Journal of Finance, 53(5), 1589–1622. http://doi.org/10.1111/0022-1082.00066


 

Jaime Lavín – PhD | Profesor Asociado – Director Académico Área de Finanzas | UAI · CORPORATE, Universidad Adolfo Ibáñez.

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