UAI | Del estancamiento en Productividad al crecimiento de la Productividad Inteligente
2692
single,single-post,postid-2692,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-7.8,wpb-js-composer js-comp-ver-4.8.1,vc_responsive
UAI-CORPORATE-1

Del estancamiento en Productividad al crecimiento de la Productividad Inteligente

05 de septiembre de 2017 | Escrito por UAI CORP

Citando las palabras del Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugmann “la productividad no lo es todo, pero en el largo plazo es casi todo”.

En este artículo quiero compartir algunas reflexiones y propuestas producto de mi experiencia en el ámbito de la Productividad, recogidas tanto en mi labor académica, como en proyectos realizados en empresas nacionales e internacionales. En mi formación como Ingeniero fui educado en un modelo de productividad forjado durante la Era Industrial con una mirada de procesos y de utilización de recursos. A nivel micro económico el abordaje siempre estuvo orientado a “producir más con menos” y, a nivel macroeconómico, más allá de a la productividad del trabajo y el capital era necesario desentrañar los factores que inciden en el tercer componente, conocido como PTF (Productividad Total de los Factores).

Sin embargo, estamos en un cambio de Era Económica que algunos denominan Economía Digital, otros Economía del Conocimiento y otros, identifican ya una evolución hacia la Economía de la Experiencia. Resulta evidente que estos tres elementos, las tecnologías Digitales, el Conocimiento y Experiencia del Cliente, son catalizadores clave de una transformación profunda de los paradigmas que han sustentado nuestra sociedad y repercuten en los diferentes ámbitos de nuestra vida. ¿Cómo afecta este cambio a nuestro entendimiento de la Productividad y, a la manera en que debemos gestionarla?

¿Qué es la productividad y porque deberíamos preocuparnos por ello?

La productividad refleja la habilidad para producir más productos (outputs) con una mejor combinación de recursos (inputs), esto debido a factores como nuevas ideas, innovaciones tecnológicas y/o modelos de negocio. Por lo tanto, el crecimiento de la productividad es esencial para que una economía pueda incrementar los niveles de vida de las personas y ofrecerles a las futuras generaciones una mejor vida. Esto tanto a nivel de la economía en su conjunto (nivel macro) como a nivel de la empresa (nivel micro).  La productividad además incide directamente en generar mejores condiciones laborales y movilidad social.

¿Cómo estamos en Chile en productividad?

De acuerdo con las cifras presentadas por la Comisión Nacional de Productividad, desde 1990 hasta 2005 la productividad en Chile creció un 34%. Sin embargo, posteriormente se contrajo sostenidamente hasta el año 2009 manteniéndose hasta la fecha en un preocupante nivel de estancamiento. Lo anterior es aún más preocupante si consideramos que en período 2001 a 2015 el crecimiento anual de la productividad se contrajo drásticamente hasta llegar a un 0,1% promedio.

¿Qué estamos haciendo para mejorar este escenario?

El Gobierno, a través del Ministerio de Economía, la Comisión Nacional de Productividad, la Comisión de Productividad de la CPC, diversos think tank, las propias Universidades y otras organizaciones, han dedicado innumerables recursos a profundizar análisis, revisar agendas de productividad, efectuar propuestas a nivel de políticas públicas y proyectos con el objeto de impulsar medidas para mejorar dicha situación. Esfuerzos muy notables y valiosos, sin embargo, en esta oportunidad me gustaría profundizar en la mirada de la productividad desde la empresa.

De aquellas empresas que abordan la gestión de la productividad, se distinguen 3 agrupaciones. El primero de ellos, conformado por empresas que no tienen un abordaje estructurado, formal para la productividad sino más bien resuelven aspectos puntuales respecto de reducciones de costos o ineficiencias en el uso de sus activos. El segundo grupo de empresas, que ha avanzado en estructurar una mirada de mediano a largo plazo, con diversas metodologías de Mejora Continua, que cubren desde lo más básico en áreas como el relevamiento de procesos, construcción de métricas, benchmarking, uso funcional de Tecnologías de Información y Comunicaciones (ERP, CRM, MRP, RFID, Tracking de flotas o unidades, entre otros). También en estos casos, el enfoque a la productividad es “hacer más con menos”, con lo cual por más estructurado y sistemático que han sido los esfuerzos terminan siendo insuficientes para garantizar la transformación y competitividad de la empresa en el largo plazo. En el tercer grupo, las empresas tienen una visión de la productividad que incluye, tanto la generación de valor para el cliente como la eficiencia en el modelo de operación. Este grupo de empresas está logrando mejores y más sostenibles resultados en productividad. Estas empresas están implementando nuevos Modelos de la Productividad fundados en un cambio en sus “paradigmas de gestión”.

¿Qué cambios de paradigmas en la Gestión de la Productividad se han venido consolidando?

El nuevo entorno competitivo y de generación de valor requiere de un cambio en los paradigmas de la gestión de la productividad, como sintetizo en el cuadro 1:

 

Cuadro 1: Cambio de paradigmas de gestión de la productividad [Fuente: Elaboración propia]

Dado este cambio de paradigmas es necesario la instalación de un nuevo Modelo de Gestión de la Productividad en las empresas, que permita abordarla desde un marco más sistémico de generación de valor para el negocio y que requiere la instalación de nuevas capacidades como se muestra en el Cuadro 2. Este Modelo lo he denominado “Modelo de Productividad Inteligente” y requiere de una institucionalización organizacional en las empresas a través de la Oficina de Productividad Inteligente – OPI- o bien SPO por sus siglas en inglés (Smart Productivity Office).

 

Cuadro 2: Capacidades Clave para la instalación de la SPO (Smart Productivity Office) [Fuente: Elaboración propia]

¿Cómo avanzar en la implementación de la SPO?

En muchas de las empresas analizadas la SPO se ha constituido a partir del Pilar Estratégico de Excelencia Operacional con una progresiva implementación a través de Iniciativas de Transformación que cubren simultáneamente tres ámbitos fundamentales:

Ámbito Técnico-Económico: construcción de los árboles de valor para identificar drivers de negocio y operacionales en los procesos clave e identificación de las oportunidades.

Ámbito de Sistemas de Gestión: establecimiento de los mecanismos de gestión y toma de decisiones clave, métricas y alineamiento de incentivos.

Ámbito Cultural: probablemente el ámbito más complejo y estructural, que requiere liderazgo adaptativo y persistencia.

 


Arturo Alba | Director Área de Operaciones y Tecnología | UAI · CORPORATE, Universidad Adolfo Ibáñez.

X