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FinanzasPersonales

Comportamiento financiero y calidad de las decisiones en finanzas personales

15 de junio de 2017 | Escrito por Jaime Lavín

Jaime-LavinLos consumidores utilizan una gran variedad de productos y servicios financieros para satisfacer sus necesidades. Utilizan medios de pago como cheques, tarjetas de crédito y débito para pagar por bienes y servicios, transfieren recursos a través del tiempo para invertir en bienes durables o capital humano, o bien, para financiar un mayor consumo presente vía endeudamiento; así mismo, utilizan seguros para gestionar y transferir riesgos personales, de salud y de sus activos.

La literatura financiera* clasifica las funciones desarrolladas por el sistema financiero para satisfacer las necesidades de los consumidores en cuatro dimensiones: medios de pago, gestión de riesgos, financiamiento y ahorro. En ellas, la particularidad de las decisiones y su complejidad, exige a las personas contar con un alto nivel de conocimientos e información cuando interactúan con los proveedores de servicios financieros, de manera de decidir óptimamente en cada una de estas elecciones.

Una característica del proceso de toma de decisiones en finanzas personales, se relaciona con la complejidad que los individuos enfrentan. Falta de atención, bajo nivel de alfabetización financiera y el contexto donde se evalúan las elecciones, juegan un rol importante en la calidad de las decisiones asociadas a productos y servicios financieros. La evidencia del comportamiento financiero de las personas, muestra que muchas decisiones no se realizan usando un proceso cognitivo o racional, sino que por el contrario, la mayoría de los consumidores usualmente utilizan heurísticas; es decir, atajos mentales que permiten resolver problemas de forma rápida, intuitiva e informalmente.

El uso de heurísticas en decisiones financieras son muy habituales, pues cuando los consumidores de productos financieros se enfrentan a elecciones complejas, o bien cuando están apurados o bajo presión, con el fin de simplificar la toma de decisiones, utilizan heurísticas en vez de un proceso cognitivo. Como resultado, las heurísticas resultan ser un procedimiento conveniente que ayuda a las personas a simplificar la tarea de elegir entre alternativas. Sin embargo, su uso puede conducir a decisiones erróneas o suboptimas.

Existe amplia evidencia de errores en la selección de fondos mutuos como consecuencia del uso de heurísticas. Por ejemplo, algunos inversores escogen fondos basados en su tamaño pues creen que éste influye en su desempeño futuro. Otros, invierten en aquellos fondos que han tenido un buen desempeño en el pasado, ya que creen que éste será un buen predictor del desempeño futuro. Estos métodos de inversión, si bien facilitan el proceso de selección de un fondo mutuo, han demostrado estar equivocados de manera consistente a través del tiempo y generan errores relacionados con la elección del estilo de los fondos, sus costos de administración, la frecuencia de negociación y el timing de compra y venta de los fondos.

Una forma de minimizar estos errores que finalmente afectan negativamente el desempeño de las inversiones de las personas naturales, es por la vía de una mejor educación financiera y una asesoría financiera libre de conflictos de interés. De este modo, los consumidores financieros estarán en condiciones de evaluar correctamente las ventajas y desventajas de los productos y servicios financieros ofrecidos por el mercado de capitales, de manera que puedan satisfacer óptimamente sus necesidades a través del tiempo, y así mejorar su calidad de vida y la de sus familias.


* Ver a Tufano (2009) para un resumen.


Jaime Lavín – PhD | Profesor Asociado – Director Académico Área de Finanzas | UAI · CORPORATE, Universidad Adolfo Ibáñez.

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